Sin forzar, sin sentir,
hay que dejar que las cosas fluyan dentro de ti.
Por el mismo sendero de la ilusión,
vamos caminando tú y yo.
Senderos opuestos
pero idénticos sueños los amores nuestros.
Sin cadenas ni órdenes,
sin espinas ni cuchillos,
solo armonía sinfónica,
tú sentimiento y el mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario