Es ahí, cuando todo vuelve a la herida cuando recuerdas la basura que quisiste limpiar. Por mucho que la muevas veo que siempre está ahí, siempre.
Me siento absurda quitándola de un lugar para que después fugazmente aparezca. Que cierto es que cuando algo duele perdonas pero no olvidas, porque son nuestras acciones las que van tomando forma, las que te hacen actuar de forma que antes no te hubieses imaginado.
Acabamos intentando estirar esa hoja de papel arrugada pero los pliegues quedan señalados. Cuando vuelves a doblar, es mucho mas sencillo, hasta el punto de romper estos pliegues de forma irreversible.
Nadie sabe si tienen solución, pero ¿alguien sabe hasta que punto podemos solucionar?
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