Contando las horas y temiendo a que lleguen, no fue un gran día, no fue especial y la verdad tampoco es digno de recordar. Como cada 5 de enero, y este no iba a ser distinto, nos derrumba el alma, nos quema, me mata.
Claro está, la vida no se detiene, no cesa ni su rumbo ni la dinamización de nuestras almas. En ocasiones un parón nos invade y nos trae recuerdos de historias de antaño, historias que marcaron un principio y un triste final, pero no nos es posible parar. ¿Querría acaso que aparcara mi vida para rememorar la tristeza de su último aliento? ¿gastó sus fuerzas solo para que me encerrarse en un rincón y malgastase el tiempo llorándole a un recuerdo?
Disculpenme pero no lo creo, creo que su mayor ilusión sería la de comprobar que soy feliz, que la recuerdo a cada minuto, en cada respiración, en cada risa, con cada carta... que el mejor regalo de reyes lo recuerdo cada día cuando noto su mano acariciando la mía, ese fue mi mejor regalo. No quiero reyes, los regalos dejaron de tener sentido el día que los sentimientos superaron a la banalidad de los objetos.
Esta claro que recordamos los mayores estragos de nuestra vida, pero lo siento el mundo no parará para hundirse en la miseria de un recuerdo que desgarra el alma y cada suspiro, tan solo dejaré que mi memoria, en sus momentos de paz acaricie de nuevo y vuelva a recordar cada que aquel 4 de enero a las 11 de la noche recibí mi último regalo de navidad .
2 comentarios:
Una reflexión que también comparto. Esa fecha no volverá a ser recordada con la ilusión de antes. Grabada en nuestros corazones con nostalgia de volver a estar con esa persona tan querida.
Con nostalgia pero también con amor y siempre pensando en positivo, hay que intentar recordar con alegría los momentos que han compartido juntos más que los momentos en los que ya no lo está y encerrarse en la pena.
Por ellos por quienes se fueron hay que hacer de tripas corazón y fortalecernos aún más porque no creo que quisieran vernos mal.
Un saludo y gracias por su comentario!!������
Publicar un comentario