Buscar un sentido a cada una de las cosas que nos ocurren es solo cosa nuestra, cosa humana. Le buscamos sentido a la vida, a la muerte, al nacimiento o al vacío, cuando al fin y al cabo son solo hechos que ya sabemos que ocurrirán.
Sabemos que nacemos, nosotros mismo lo hicimos, sabemos que moriremos, eso no es algo nuevo, sabemos que debemos vivir la vida en paz, sin miedos, mentiras o disgustos, intentando vivirla sin preocupaciones o con las justas del día a día, sin embargo no podemos dejar ir muchas preguntas que nos hacen dudar o entristecer y las peores son los porqués.
¿Por qué me encuentro sola?, ¿por qué se marchó? ¿ por qué no lucho? ¿por qué me grita? ¿por qué siempre llora?... innumerables son los porqués que quedan sin respuesta a lo largo de nuestra vida, es preferible vivirla y lo que tenga que llegar llegará, olvidarnos de los porqués que nos sean imposibles contestar que quizá y solo quizá, algún día tengamos lo suficiente para contestarlos.
Me gustaría ser libre y volar como los ángeles, saber que más allá de los problemas el mundo sigue siendo bello y yo capaz de ver su belleza, me gustaría poder reír libremente sin miedo a la locura, que la vida no fuese más que amor y paz, que todos nos pudiésemos llevar bien sin competiciones absurdas entre nosotros mismos, cada cual elige su destino y lo peor es que en él, queramos o no, siempre acaba alguien atrapado entre sus redes.
Intentad que cada día sea único, porque lo es, sonreír y disfrutar porque merece la pena vivir, merece la pena sonreír por muchos zarandeos que nos de la vida, por mucho que nos duela, no merece la pena dejar de sonreír, ámate a ti mismo y demuestra ese gran amor a los demás.
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