3.08.2014

La vuelta de la chica que huyó del peligroso mundo gris.

Hace mucho que dejé de lado mis escritos y noto que algo falta dentro de mi. En este momento mi vida no esta ni en auge ni en decaída, sin embargo llego a pensar que son escritos melancólicos, y no sé porqué.

Quizás fueron momentos duros los que hemos pasado tiempo atrás,  supongo que no solo mi persona lo ha sufrido, no somos tan exclusivos, todos tenemos cajones y cajones de mugre que intentamos esconder como es en mi caso, mediante sonrisas y pocas palabras.

No me considero una persona triste o infeliz, pero ahora no estoy en mi mejor momento, mi abuela, por la cual mi nombre fue mio, hace dos meses y 3 días que ya no está y junto a ella marcharon muchos propósitos e ilusiones, fuerzas y supongo que mucha suerte a pesar de que me gusta pensar que desde arriba nos verá y protegerá.

Que ilusos somos las personas ¿verdad? Hacemos miles de conjeturas por tal de no asumir la verdad, por miedo al dolor, la pena... pero es así, soy humana no puedo ni quiero tan siquiera pensarlo.

Pues bien, mi vida espero que vaya tomando un rumbo más positivo y aunque a muchos no les interese o les parezca aburrido el escrito de hoy quiero decir que voy a escribir de forma obligatoria al menos una vez a la semana porque eso me hace desahogarme, sentirme libre, viva, con derecho para hablar y comunicarme con el resto de seres de este maravilloso planeta, pero segura porque aquí desde mi cama tengo la tranquilidad necesaria para hacerlo.

Doy gracias a aquella persona que me lea, en el supuesto de que la haya, y aquellos que de pasada me visitan, doy gracias porque nunca pensé que nadie podría llegar a hacerlo, ni tan siquiera parar a verlo.

Gracias a todos de corazón por hacerme sentir viva mas allá de la vida cotidiana en la cual te juzgan sin conocer o te valoran según lo que vean. Atentos a las próximas publicaciones, con nuevos y confusos temas de mi vida.

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